¿Qué significa pensar?
Pensar no consiste solamente en encontrar soluciones. Para Heidegger, pensar también significa detenerse, prestar atención y dejar que aquello que existe pueda mostrarse.
Pensar no es simplemente calcular.
Podemos pensar de una manera calculante: calcular dinero, construir un puente, organizar una empresa o encontrar la solución a un problema. Pero también podemos mirar un río y preguntarnos: ¿qué es?, ¿por qué existe?, ¿qué significa que algo sea?
Heidegger considera que esta segunda forma de pensamiento ha sido progresivamente olvidada.
Pensar puede significar detenerse ante aquello que tenemos delante y permitir que aparezca algo que no puede reducirse inmediatamente a su utilidad.
El pensamiento meditante no pretende dominar inmediatamente su objeto. Busca permanecer abierto a aquello que se manifiesta.
Por eso pensar tiene relación con la atención, la espera y la capacidad de dejar ser.
Pensar también es aprender a permanecer ante las cosas sin convertirlas inmediatamente en objetos de cálculo.
Pensamiento meditanteCálculo y meditación.
Heidegger distingue entre dos maneras de relacionarnos con el pensamiento. No se trata simplemente de elegir una y eliminar la otra.
Pensamiento calculante
Busca resultados, soluciones, procedimientos, eficacia y previsión. Es indispensable para organizar y transformar el mundo.
Pensamiento meditante
Se detiene ante aquello que es. No pregunta solamente cómo utilizar algo, sino qué significa que algo exista y cómo se manifiesta.
Aprender a dejar ser.
La palabra alemana Gelassenheit puede entenderse como serenidad o abandono. No significa simplemente no hacer nada. Se trata de una disposición que permite no intentar dominarlo todo y permanecer abierto ante aquello que se presenta.
Estar-ahí-en-el-mundo.
El ser humano no aparece primero como un observador neutral que después entra en el mundo. Ya estamos inmersos en relaciones, tareas, herramientas, personas, preocupaciones y significados.
Heidegger llama Dasein a ese modo de existencia que somos nosotros mismos: un estar-ahí abierto al mundo.
Estar ahí
Existir no significa simplemente ocupar un espacio. Significa encontrarse ya situado dentro de un mundo de significados.
El ejemplo del martillo
Normalmente utilizamos un martillo sin detenernos a analizarlo como objeto. Forma parte de nuestra actividad cotidiana. Cuando deja de funcionar, aparece de otra manera: lo observamos como objeto. La ruptura revela algo que normalmente permanece en segundo plano.
El giro del pensamiento.
En los escritos posteriores de Heidegger aparece lo que suele llamarse la Kehre, o giro. Los intérpretes han discutido ampliamente cómo debe entenderse esta transformación.
Del Dasein al ser
La atención se desplaza cada vez más hacia la cuestión del ser y hacia aquello que hace posible que los entes puedan manifestarse.
Pensar y agradecer
Heidegger juega con la proximidad entre denken —pensar— y danken —agradecer—. Pensar puede adquirir una dimensión de reconocimiento y apertura.
El lenguaje aparece como la casa del ser, y el pensamiento se aproxima cada vez más a la poesía.
Lenguaje · Ser · PoesíaSer no significa “una cosa más”.
Toda la obra de Heidegger gira en torno a la pregunta por el ser. La diferencia ontológica establece que el ser no es un ente, no es una cosa entre las cosas.
Es aquello en virtud de lo cual los entes se manifiestan como lo que son.
El olvido del ser.
Cuando preguntamos por todo, excepto por el ser.
Para Heidegger, la tradición occidental ha producido enormes sistemas de conocimiento sobre los entes.
Sin embargo, la pregunta por aquello que significa que algo sea puede quedar olvidada.
A este fenómeno lo relaciona con Seinsvergessenheit: el olvido del ser.
El mundo como recurso.
La preocupación de Heidegger por la técnica moderna no consiste simplemente en decir que las máquinas sean malas. Su pregunta apunta hacia la manera en que la técnica modifica nuestra forma de revelar y comprender aquello que existe.
Ge-Stell
Heidegger utiliza este término para pensar el modo en que la realidad puede aparecer como algo que debe ser dispuesto, ordenado y disponible.
Bestand
Los entes pueden aparecer como reservas, existencias o recursos disponibles para ser utilizados.
Dominación
La pregunta filosófica consiste entonces en examinar qué ocurre cuando nuestra relación con lo real queda reducida principalmente a la disponibilidad.
Ereignis
El pensamiento tardío de Heidegger se aproxima al acontecimiento mediante el cual ser y humano quedan relacionados. El término Ereignis ocupa un lugar central en esta etapa.
“La ciencia no piensa”.
Pero ¿qué quiere decir?
La afirmación no significa que la ciencia sea incapaz de razonar, calcular o producir conocimiento. En el sentido heideggeriano, la frase apunta hacia otra cuestión: la ciencia trabaja dentro de determinados campos y métodos, mientras que el pensamiento filosófico puede preguntar por aquello que esos métodos presuponen.
Un vocabulario filosófico.
Andenken
Pensamiento rememorante o meditativo: pensar aquello que ha quedado olvidado.
Schritt zurück
El paso atrás: retroceder para poder contemplar aquello que normalmente damos por supuesto.
Verwindung
Una forma de atravesar y transformar una herencia filosófica sin simplemente abandonarla.
Geheiß
Una llamada o mandato que puede entenderse como aquello que convoca al pensamiento.
Lichtung
La apertura o claro en el que los entes pueden manifestarse.
Pastor del ser
Una imagen utilizada para pensar la relación del ser humano con el ser, no como dominio, sino como cuidado y apertura.
Pensar también implica discutir al propio Heidegger.
Pensamiento y conocimiento
Una posible dificultad consiste en establecer con demasiada separación la diferencia entre pensar y conocer. Esto plantea la pregunta de hasta qué punto esa distinción puede protegerse de la crítica.
¿Mística o filosofía?
Conceptos como el destino del ser pueden resultar difíciles de distinguir de ciertos lenguajes de carácter místico. Esta dificultad forma parte de las discusiones sobre la interpretación de su obra tardía.
¿Qué ocurre cuando todo puede calcularse?
La pregunta de Heidegger permanece abierta: si nuestra relación con el mundo está cada vez más determinada por la calculabilidad, la utilidad y la disponibilidad, ¿qué espacio queda para un pensamiento capaz de detenerse y preguntar por el sentido de aquello que es?